miércoles, diciembre 13, 2006

Capítulo 1. Calibrar el monitor

Damos comienzo al curso con un capítulo sobre la calibración del monitor. Con calibrar el monitor nos referimos a ajustar la salida de vuestra tarjeta de vídeo de modo que compense las características de reproducción de brillo y color de vuestro monitor para que las imágenes se vean lo más parecidas posibles en cualquier monitor o al pasarlas a papel.

No voy a entrar en detalles técnicos porque el tema es muy complejo. Para el que quiera leer los detalles técnicos os dejo este enlace (en inglés). Lo único que necesitamos saber es que para casi todos los usos que vamos a hacer de nuestras imágenes (la excepción sería para mandarlas a imprenta, no a revelado) necesitamos un perfil de color ICC sRGB standard una temperatura del punto blanco de 6500 K y una gamma de 2,2.

Veamos cómo hacer esto:
  • En algunas cámaras (casi todas las reflex digitales y casi ninguna de las compactas digitales) es posible elegir el perfil de color en algún menú. En ese caso elegiremos el sRGB, si no se puede elegir es porque ya es sRGB.
  • En muchos monitores es posible elegir la temperatura del punto blanco, en ese caso buscaremos el valor 6500 K, pero previamente resetearemos el monitor a los valores por defecto. Es posible que de entrada os resulte la imagen algo cálida (tirando al rojo) pero es así como tiene que ser, probablemente antes estaba demasiado fría (tirando a azul).
  • El último paso es el ajuste de gamma que se realiza sobre la tarjeta de vídeo. Este ajuste sirve para asegurarnos de que nuestro monitor no está ni demasiado claro ni demasiado oscuro y que visualiza todos los tonos de gris que van desde el blanco al negro de forma suave y sin desviaciones del gris hacia ningún color. Para realizar este ajuste tenemos varias opciones:
    • Por software: existen varias herramientas.
      • Una es usar el propio driver de la tarjeta de vídeo, que suele tener una utilidad de este tipo. Para ello hay que acceder a una pantalla de este tipo y ajustar a mano. Si queréis usar este método (que no recomiendo) conviene que situéis junto al monitor una impresión de alguna carta de calibración en algún sitio bueno de revelado y vayáis ajustando para que la imagen de la pantalla (la que mandasteis a revelar) sea lo más parecida posible a la del papel. Este ajuste depende mucho de la luz ambiental por lo que no es demasiado recomendable.
      • Con algunos monitores viene un CD con software de calibración. Con algunos LG viene un programa muy bueno denominado ColorWizzard, pero que vale para cualquier monitor CRT o LCD. Antes de comprarme el calibrador usaba este programa y me parece que daba buenos resultados. Si os decidís por esta opción, una vez calibrado elegid un perfil para Photography, término que no creo necesario traduciros ;-)
      • Si tenéis instalada alguna versión de Adobe Photoshop, en el Panel de Control de Windows encontraréis Adobe Gamma que, como su nombre indica, permite realizar este ajuste, de un modo bastante básico, pero eficiente. Si os decidís por este sistema estos son los pasos:
        • Tras abrir el programa da estas opciones: "Step By Step (Wizard)" o "Control Panel". Elegis la primera.
        • Os presenta una pantalla para que le deis un nombre al perfil que va a crear, suele poner el nombre de vuestro monitor por lo que podéis pasar al siguiente sin más.
        • Os pide que ajustéis el contraste a tope y el brillo hasta que el cuadrado gris oscuro del centro sea lo más negro posible, pero no negro del todo, sin que el blanco deje de parecer blanco.
        • En la siguiente pantalla os pregunta por el tipo de fósforo de vuestra pantalla, elegid "Custom..." a menos que lo tengáis claro (podéis mirarlo en el manual del monitor).
        • Ahora viene el quid de la cuestión, desmarcar "View Single Gamma Only" que aparece marcada por defecto. Aparecerán tres cuadrados: rojo, verde y azul. En el combo de abajo seleccionáis "Windows Default", es decir, gamma 2,2. Ahora tenéis que ajustar los sliders de debajo de cada color hasta que el cuadrado liso que hay en el centro se confunda con el borde rallado que lo rodea. Esta operación es mejor hacerla desde cierta distancia y con los ojos medio cerrados de modo que se difumine su aspecto. Finalizado este paso pulsáis en "Siguiente >".
        • ¡Ánimo que estamos acabando! Ahora seleccionamos el "Hardware White Point", es decir, el punto blanco del monitor. Si pudisteis elegir 6500 K en los controles del monitor al principio lo ponéis. En caso contrario pulsáis en "Measure...". Esta opción os presentará (al pulsar en "Ok") tres cuadrados grises sobre una pantalla negra y debéis elegir el que parezca más gris, esto es, el que no parezca algo rojizo ni algo azulado. Pinchamos en "Siguiente >" de nuevo.
        • En "Adjusted White Point" seleccionáis 6500 K y hemos terminado pulsando en "Siguiente >".
        • La última pantalla os permite comparar entre la imagen antes o después de la calibración. Pulsáis en "Finish". La próxima vez que arranquéis el ordenador (no hace falta hacerlo ahora) ya tendréis el monitor calibrado.
      • Finalmente, existen algunas soluciones gratuitas bastante buenas. Yo usé durante bastante tiempo Monitor Calibration Wizard y me pareció bastante aceptable.
    • Mediante hardware (la más recomendable, pero la más cara): esta opción consiste en comprarse un calibrador, que es un dispositivo que se pega a la pantalla y se conecta al ordenador a través del puerto USB y lee directamente de la pantalla los colores y va creando un perfil del monitor. Finalmente carga dicho perfil cuando arranca el ordenador para corregir los colores y ajustar la gamma. Antiguamente estas soluciones eran muy caras o de baja calidad. Actualmente existen soluciones bastante asequibles y de mucha calidad, además, dado que el proceso de calibración no hace falta hacerlo todos los días (para un uso normal una vez al mes basta) es posible adquirir un calibrador entre varios amigos, lo que lo deja en un precio ridículo, aunque, francamente, desconozco si la licencia del software que acompaña al calibrador permite su instalación por varias personas. Desde luego en una oficina no van a comprar un calibrador para cada monitor, pero quizás sí tenga que comprar licencias de software adicionales. Yo adquirí este verano el ColorVision Spyder2express que vale menos de 100€ IVA incluido y estoy muy contento.
Tened en cuenta que la calibración del monitor debe realizarse cuando este lleva al menos 10 minutos encendido y bajo la iluminación habitual con la que lo utilizáis. Existen unos parasoles para algunos monitores si el vuestro recibe demasiada luz directa.

En el blog, si bajáis hasta abajo del todo, encontraréis una barra de tonos de gris que os permitirá comprobar el resultado o la necesidad de volver a calibrar. ¡Suerte! No dudéis en hacerme preguntas.